
El análisis de los itinerarios económicos de la jara identifica cuatro métodos de cosecha: manual con hoz, semimanual con desbrozadora, mecanizada con empacadora y mecanizada con trituradora.
Cada uno presenta ventajas y limitaciones en términos de rendimiento, costos operativos y calidad del aceite esencial obtenido: la cosecha manual es la más costosa y de menor rendimiento, mientras que la mecanizada con trituradora maximiza la eficiencia pero impide la obtención de ládano.
En cuanto a la destilación, esta puede realizarse en fábrica o en monte, con costos asociados de 20-40 €/kg y 50 €/kg, respectivamente.

En cuanto a la ubicación de nuevas plantas, se analizaron cinco provincias en función de la distribución de jarales, la biomasa, su posibilidad de mecanización y la demanda del mercado.
Finalmente, se seleccionaron Guadalajara y Badajoz como las más adecuadas, descartando Huelva, Zamora y Burgos por su baja idoneidad para el aprovechamiento industrial.
Se recomienda el uso de biomasa y energía solar como fuentes energéticas sostenibles y se evalúa la viabilidad de tecnologías innovadoras como microondas o CO2 para la destilación.